La
terapia
craneosacral
es el arte de escuchar el cuerpo con las manos, con un contacto suave
que permite al cuerpo organizar su propia salud inherente. La
terapia puede dirigirse tanto a las madres como a sus bebés para tratar
patologías tales como: ciática, lumbalgia, ansiedad, estrés, vómitos de
lactante, tortícolis congénita, problemas de succión...
